jueves, 22 de diciembre de 2011

Le Film du Jeudi: La Notte

La noche
(Dir. Michelangelo Antonioni, Italia, 1961)

sábado, 10 de diciembre de 2011

Mi primer GTM

Con ustedes, mi primer GTM: Algebraic Geometry by Robin Hartshorne.

Pero, ¡¿está en chino?! Claramente una parte de la portada si y, siendo sinceros, ¡también algunas partes del libro! El asunto es que los azares del destino pusieron a un chino de nombre Xu Quan (de apellido Xu y de nombre Quan) en mi oficina y fue él quien trajo la edición china (en inglés) hasta mis manos. En Amazon se puede encontrar el libro a 60, 70 dólares o a la mitad usado. Mi bonita edición me costó la fabulosa cantidad de... ¡10 dólares! Pues ahí tienen. Este es mi primer GTM y quería anunciarlo.

Por cierto, ¿saben qué número es el Algebraic Geometry? Bueno, pues es el 52. Mi estimado Xu Quan es un, no digamos apasionado, un obsesivo de las matemáticas. ¿Alguien se sabe el número de GTM del Commutative Algebra I y II de Zariski y Samuel? Ah, pues el joven Xu sí. Un buen día, en un inglés mal pronunciado tuvimos la siguiente conversación:

DD: Hey, did you know that Abhyankar found a mistake in Zariski's Commutative Algebra?

XQ: Really? In GTM 28?

DD: What the fuck is GTM and what the fuck is GTM 28?

XQ: (Tras un gesto condescendiente) Well,  GTM stands for Graduate Texts in Mathematics.

DD: (Tras una profunda reflexión) Ah... So GTM 28 is Zariski's Commutative Algebra?

Y bueno, el resto de la conversación sigue esta lógica. ¿Alguno de ustedes revisa cada mañana la página de la AMS para ver las noticias del mundo matemático? ¡El tremendo Quan sí! ¿Debería preocuparme por permitirme pensar en otras cosas que no sean nuestras queridas mates? ¡No! Aun así, el buen Xu me mete en estos dilemas. Como sea, mi compañero de oficina no desaprovecha una oportunidad para hablar de mates. Y con alguien así al lado, uno simplemente no deja de aprender.

C'est la vie !

Oui, c'est la vie ! Noche de alcohol, música, baile, drogas, brincos, sudor, gritos, maldiciones, pleitos, acosos, pisotones, vidrios, humo, ruido, miradas, sonrisas, olores, perros, corchos, fuentes, graffiti, prostitutas, silencio, insinuaciones, faldas, escotes, meadas, hambre, sueño.

Pronto será hora de irse a dormir. Aún quedan un poco de leche y galletitas.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Le Film du Jeudi: La Chienne


La Chienne
(Dir. Jean Renoir, Francia, 1931)

jueves, 10 de noviembre de 2011

11 - 11 - 11

Hace 9 nueve minutos empezó el 11 de noviembre (aunque google diga lo contrario). Allá por 1918 se firmó en Francia, un 11 de noviembre, el armisticio de la Primera Guerra Mundial. Luego, a partir de no sé cuando, el 11 de noviembre se convirtió en día feriado así que esta noche puedo tomarme una 8 ~ 6 y desvelarme. Tenemos permiso de despertar tarde este 11 de noviembre.

Bueno, hoy no fue un buen día. Vueltas y vueltas sobre el mismo problema. Estoy como una mosca tratando de salir a fuerza de estamparse en una ventana. Y es que, igual que a la mosca, no se me ocurre nada más.

domingo, 30 de octubre de 2011

Un día en la oficina



El algoritmo se detiene en algunos casos...

sábado, 15 de octubre de 2011

Una, dos, tres Pelforth

Directly from my heart to you...

EL HOMBRE:

Esta tarde, otra vez una tarde maravillosa.
Y el frío húmedo en los huesos.
Frío, es magnífico saber que hace frío. Saber.
Sin bufanda.
El cielo espeso, sólido, como a punto de caer.
No son aquellas nubes de formas imponentes… Me acuerdo, las llamábamos nubes wagnerianas.
Aquellas nubes que avanzaban hacia nosotros, aquella noche, entonces, ¿treinta años?, hace casi treinta años.
Un recuerdo tuyo.
El cielo de esta tarde, tan diferente. Igual de maravilloso, también. O más.
Verlo así, ese es tu don.
Bufanda, o mejor camiseta.
Siempre sin camiseta.
No llevar camiseta no quiere ya decir ser joven, pero no la llevas y el frío se mete mejor hasta los huesos.
El avance de aquellas nubes… Qué candidez.
La carretera mojada, algunos matorrales, la llovizna que tan pronto cesa como se reanuda, el cielo cerrado: la belleza.
La belleza sin excusas que aún se puede ver, oír, oler… Que no ha de durar.
El Paraíso no durará.
Librado a las tinieblas exteriores, allí donde no hay nada.
Ni siquiera dolor o añoranza.
Todavía no. De momento, no. Estar aquí.
Aquí, esperando.
Ahora, tu trabajo.
Aprovecharlo todo.
La manía de no desperdiciar las sobras.
Aprovechar el viento helado que se mete por el cuello.
Aprovecharte de unos pies entumecidos, de unas manos ateridas.
Aprovechar que aún hay un trabajo por acabar: ayudarla.
Que lo consiga.
Quizás más tarde explicarle tu don, pero no habrá tiempo.
El asfalto mojado brillando sólo para ti.
Desde el día, hacía muy poco que habías recibido el don, desde el día en que volvió a encontrar aquella cara.
Desde aquél día no hay nada más.
Qué le importa.
Alguna vez, presa de la fiebre, se avergüenza de pronto.
Le coges la mano, la animas, la impulsas.
¿Por qué no? Así hay un trabajo que hacer.
En el transcurso de esta tarde maravillosa, de estos últimos días espléndidos.
Ante el don, un trabajo, este consuelo.
Un consuelo inestable, que, sin embargo, te permite estar aquí, casi feliz en esta tarde avara.
El don que hace entender esta tarde avara.
Entender por fin el color plomizo del cielo, el temblor de los matorrales, la dureza del asfalto…
Entender, sobre todo, este frío húmedo que se mete en los huesos, que estremece tu cuerpo enfermo.
La enfermedad.
La condena que aguza los sentidos, que permite entender, que permite estar aquí, paciente y expectante.
Que aún no impide escuchar aquellos sonidos que más se esperan.
Que aún…, diría que…, que aún me permite escuchar el sonido de un coche al acercarse, primero a lo lejos, apenas un ligero ruido, y después, en seguida, un motor cada vez más potente, disolviendo el pánico, al menos por un rato, que me impulsa al trabajo, a resolver la espera, a intentarlo de nuevo.
Quizás pasará esta tarde, a lo largo de esta tarde maravillosa.
Quizás.
Le estoy haciendo señas.
Y sí, el coche se detiene.

DESEO
Josep M. Benet i Jornet