miércoles, 15 de agosto de 2012

Un tren nos llevó a Carcassonne

Julio 2011 (estoy un poco atrasado en mis crónicas)

Turismo canónico

Para quien ha tenido la fortuna de vivir un tiempo en La Primavera, sabe que, en términos turísticos, la ciudad se agota en un par de días y uno debe recurrir al sitio turístico canónico de la zona: Tepoztlán. Bueno, pues algo así sucede en Tu Lus y aquí el sitio canónico se llama Carcassonne. Hace más de un año la princesa Malèna y yo nos lanzamos por primera vez a Carcassonne. Hace algunos meses el tremendo Rorris anduvo por aquí y lo llevé a Carcassonne (aunque aquella vez mi caos personal y la huelga en los trenes de Tu Lus nos hicieron llegar demasiado tarde). Y más recientemente, mi querida Ere estuvo también por aquí y, naturalmente, también la llevé a Carcassonne.

Inmensas murallas

Carcassonne es una ciudad del sur de Francia algo así como a una hora de Tu Lus y cuyo principal encanto es una pequeña ciudad medieval instalada en la cima de un montecillo. Conforme uno se va acercando la vista es prometedora. Inmensas murallas se adivinan a lo lejos imponentes e impenetrables. Entrando uno se encuentra con hartos turistas y hartas tienditas de recuerdos. Una vez rebasada esa etapa, se llega al castillo. Uno se detiene un momento e intenta imaginar cómo podría tomarse por la fuerza un lugar así. Parece que en toda su historia, nadie lo logró. Es momento de pagar y recorrer el castillo, que toma algunas horas si se hace despacio tratando de atender a todos los detalles. Y bueno, ahí te enteras de su historia, sus grandes momentos, el posterior abandono hasta la restauración hace algunos cien  años. Suena bien, ¿no? Todo va bien hasta que pasan siete horas y sigues recorriendo la misma muralla que ya veías desde lejos y que parece interminable. En ese momento la visita se hace un poco monótona y es momento de ir por unas cervezas. 

La muralla que sigue y sigue
Voy por ellas.

martes, 14 de agosto de 2012

Cualquier cosa

De repente pasaron algunos meses sin asomarme al blog y ahora cuesta retomarlo. Hacía días, tal vez semanas, que pensaba en hacerlo pero por unas u otras nomás no me aplicaba. Y conforme pasaba el tiempo empecé a sentir que a este ritmo terminaría por abandonarlo. Pero nel, no lo abandonaré. Así que enmedio de todo me doy un momento para escribir cualquier cosa. 

Aunque no estoy muy seguro de cuál era la intención original de escribir aquí casi estoy seguro de que no se trataba de hacer una especie de querido diario digital. Me gustaba más la idea de reseñar pelis, libros, música, viajes, conciertos, teoremas y de vez en cuando alguna anécdota personal. Sin embargo, con el tiempo esto se convirtió casi casi en un querido diario digital. Ni hablar. Y bueno, la neta también me gusta contar mis piñaventuras aunque sea nomás para la memoria.

Esta semana el instituto sigue cerrado aunque eso no significa que esté de vacaciones (¡ah, esa querida y odiada Señora Tesis!). Aun así, espero poder escribir un poco en estos días sobre libros que he estado leyendo o de un par de viajecitos que sucedieron este verano o de mis compitas que vinieron a visitarme o de un próximo maratón o ya de perdis para quejarme de mi querida tesis que nomás no se le ve pa' donde.

Asi que, entre que sí o que no, ¡hasta pronto!

lunes, 28 de mayo de 2012

Charlotte, Connan, Zebda

Un par de boletos para un par de conciertos: Charlotte Gainsbourg acompañada de Connan Mockasin, y los viejos tolosanos Zebda

De Charlotte Gainsbourg nos enteramos más bien por su trabajo de actriz. La última peli en la que recuerdo haberla visto es Melancolía de Lars Von Trier, algo así como el año pasado. Y la mera verdad, creo que es mejor actriz que cantante. Hija del famoso Serge Gainsbourg, no tuvo la suerte de heredar la voz del padre. Es increíble el contraste entre su vocecita apenas perceptible y la intensidad con la que se entrega en las últimas escenas de la ya citada Melancolía. Pero dentro de lo que cabe, su concierto estuvo agradable. Siempre hay algo de sensual e intrigante en una voz que apenas murmura... Pero lo mejor de la noche se lo debemos al acompañante de la señorita Charlotte. En un momento Connan Mockasin y su banda tocaron una rolita de su último disco: Forever Dolphin Love. ¡Cámaras! ¡Nomás por esa rolita valió la pena el concierto! 

Una semana después nos lanzamos a Le Bikini, nuestro antro de conciertos preferido, a ver a los muy mencionados por estas tierras, Zebda. Estos batos son unos tolosanos que cantan con un fuerte acento del sur de Francia. ¡La pura fiesta! Hemos ido a algunos conciertos desde que estamos aquí y nunca había visto a los franceses como esa noche: brincando, gritando, sudando, cantando, oliendo mal (bueno, eso ya me había tocado en el transporte público), pidiendo canciones, insistiendo sin parar para que la banda no se vaya. Había adolescentes, jóvenes, señoras y señores. Aquello estuvo de maravilla. Naturalmente, mi esposita y yo  también nos entregamos al ánimo colectivo y aun sin sabernos las canciones gritamos y aplaudimos y chiflamos para que el concierto continuara y el éxtasis se prolongara un poco más. Y asi fue: dos veces se fueron y dos veces los obligamos a volver. 

Nosotros, como ellos, volveremos.

domingo, 20 de mayo de 2012

La ultima de los 30's

Normalmente estaría escribiendo esto acompañado de una refrescante cerveza pero como ayer me puse una borrachera que me ha tenido sufriendo todo el día, escribo acompañado de un rico burrito de frijoles con chorizo y de un vaso de leche con choco (los frijoles y el chorizo son de a deveras y la tortilla de harina es una imitación bastante aceptable de las de a deveras).

Bueno, pues mañana cumplo 31. Son las 11 pm en Tu Lus y estoy calculando syzygies.

jueves, 17 de mayo de 2012

Le Film du Jeudi: Orphée

Orfeo
(Dir. Jean Cocteau, Francia, 1949)

viernes, 4 de mayo de 2012

Otros 10: Les Hauts de Pouvourville

Últimamente paso demasiado tiempo sentado y tal vez por eso últimamente me dan muchas ganas de correr. Esta vez fue a un ladito de Tu Lus, en los Altos de Puvurvil. Lleno de subidas y bajadas endemoniadas, estos 10 kilómetros me dejaron un dolorcillo chíngame-la-madre toda la semana. En estos momentos, ese dolor hasta se agradece.

41 minutos después...

Llegando, añorando la meta.

jueves, 19 de abril de 2012

Le Film du Jeudi: Sommaren med Monika

Un verano con Monika
(Dir. Ingmar Bergman, Suecia, 1952)