Por el avance a semifinales: Uruguay – Ghana. Acá en La frontera hemos dejado de tener canales gringos en la televisión pública (a menos que compres el aparato necesario o tengas una televisión de plasma) por lo que sólo pude oir la tanda de penales por radio. Y así, avanza Uruguay. Unas horas después me entero por mi hermana que Ghana pudo haber ganado el partido de no haber fallado un último penal. Eso me dolió un poco. Un rato más tarde me entero del motivo del mentado penal.
Lamentable...
Después de jugar todos los juegos anteriores con pasión, con furia, con honestidad deportiva, Luis Suarez, delantero uruguayo, impide que, hacia el final del partido, Ghana haga el gol de la diferencia y avance a semifinales. ¿Y qué hay de lamentable en eso? Bueno, sólo se creyó portero por unos instantes y metió las manos deliberadamente en la línea de la portería cuando un remate de cabeza de un ghanés iba hacia adentro. Con eso, de una manera que me parece muy poco profesional, logró evitar que Uruguay quedara eliminado del mundial. Naturalmente se va expulsado del juego. Desafortunadamente, el penal correspondiente no se realiza con éxito... Y viene algo que me parece más lamentable aún: Antes de entrar a los vestidores, el delantero uruguayo alcanza a ver cómo el ghanés falla el penal y lo celebra. ¡Cínico, incluso lo celebra!
Su pase a semifinales va manchado de vergüenza.
Mis mejores deseos para el equipo de Uruguay: Ojalá que Holanda los golée.
Por lo demás, he estado disfrutando con ganas este mundial (un saludo a mis compitas de La primavera). Desde la última Eurocopa me inclino por España. Aunque la cosa contra Alemania se ve difícil... Ya veremos.

