lunes, 18 de octubre de 2010

Marido y mujer


El sábado 16 de octubre yo estaba cumpliendo un mes de estar en esta lejana tierra, donde la gente últimamente está inconforme con las decisiones de sus líderes, mientras allá en el Nuevo Mundo mis muy (muy) queridos amigos Diana y Obeth estaban convirtiéndose en marido y mujer (¿respectivamente?). Y mientras eso pasaba yo estaba dormidote pues la noche anterior había estado comiendo galletitas, queso y tomando lechita mientras veía trailers de pelis en el youtube durante horas y  horas. Nada más triste... Al final esto es lo que más duele: estar lejos justo en esos momentos. Pero me aguanto las lágrimas. Hay que aguantar.

Mientras, desde aquí vuelvo a felicitar a mis grandes y queridísimos amigos por su boda y vuelvo a desearles una vida juntos excepcional.

Amigos, va de nuez:  ¡Amanse con intensidad, pasión y absoluta libertad!

Un gran abrazo.

La princesa Malèna me está enviando ahora mismo unas pic's de la boda.

Diana: ¡Guapísima!
Obeth: ¡¿De veras es Obeth?!

viernes, 15 de octubre de 2010

¿Saramago matemático?

Así, con esas palabras. El maestro tenía la intuición. Aparentemente, sin darse cuenta se aventuró a escribir sobre fractales. Mejor que él se los platique (sí, aún está aquí).

Con ustedes, Saramago matemático:

domingo, 3 de octubre de 2010

Toulouse: Tu Lus

A mi derecha, la ventana. Un avión cruza el cielo de Tu Lus. Afuera sopla el viento y las ramas de unos inmensos árboles cuyas copas alcanzan los cuatros pisos de altura (aquí estoy, en el cuarto piso, aunque hubiera estado bien estar en el sexto piso y odiar a la humanidad) se mueven de un lado a otro. Por momentos se escucha la campanilla de algún ciclista. Esta ciudad es un paraíso para los ciclistas. Esta ciudad podría ser un paraíso para mí.

Finalmente, después de meses y meses de intenso papeleo, logro llegar a este país extranjero donde casi todos hablan francés. Lleno de expectativas empiezo el último tramo de mi formación matemática profesional (y en el trance pasé del Terrorista marroquí al Gigante bailarín). Por lo pronto, las variedades tóricas, la modificación de Nash, semigrupos y varios algoritmos (todos equivalentes) que le dan sentido a lo anterior, se pasean extraviados en mi mente. No se ve pa' donde... Supongo que de esto se trata.

En este asunto de ser construido por el otro, a partir del otro, creo que ahora mismo no hay mucho de mi. Camino por las calles como lo que soy: un extranjero. Nadie me ve, nadie me escucha, nadie me entiende. Esta es una verdadera soledad. ¡Cuánta cosa! Creo que exagero un poco. Sí que he tenido contacto con los nativos de esta jungla. De hecho, a partir de esta experiencia, la construcción del otro me tiene simplemente como un típico extranjero desorientado tratando de adaptarse. Y efectivamente eso soy. Hay que agregar que el contacto ha sido intenso: recorriendo oficina tras oficina me han gritado, me han ignorado, se han reído de mi, me han repetido hasta el cansancio instrucciones o han tenido que hablarme en español. Al final, todo esto tiene su gracia.

Hasta hoy sólo  he ido un par de veces al cine (mi actividad social más importante). La segunda más afortunada que la otra. La segunda ocasión vi una peli catalana en catalán, español y en ratitos en francés. Suena locochón el catalán. Efectivamente es una mezcla entre español y francés. Es curioso este asunto de la lengua natal. Cada vez que hablaban catalán tenía que leer los subtítulos en francés y este ejercicio es conciente, cuesta. En cambio, en cuanto alguien cambiaba al español, era como música para mis oídos (que en mi caso, la música sería Emerson, Lake & Palmer o Jon Anderson, por ejemplo), el diálogo entraba con una fluidez que sorprendía. Y hablando de cine, mi gran ídolo Woody Allen me ha acompañado estos días por las calles de Tu Lus. Con motivo del estreno de su nueva peli hay carteles por todos lados. ¡Y cómo no! Según cuentan, a los franceses les gusta el maestrazo (basta recordar el final de Hollywood Ending, 2002). Así que mi viejo ídolo me acompaña en estos días solitarios en Tu Lus.


Aquí estoy, en esta ciudad del sur de Francia, terminándome una botella de vino tinto Chevalier des Bastides. Puff, me da lo mismo. Francamente no distingo nada de una botella a otra. Pero lo he de intentar. Quiero probar todos los quesos y todos los vinos y toda la comida. Quiero recorrer cuanto pueda de este lugar. Quiero poder hablar, quiero poder entender. Quiero ver todas las películas que pasan por aquí. Quiero ver teatro. Quiero escuchar música. Quiero viajar. Quiero aprender matemáticas: más y más y más. Pero también es cierto que no quiero hacer nada de esto solo. Princesa Malèna: ¡ya llega!

domingo, 18 de julio de 2010

TOMA No. 8: Edgar Allan Poe en el cine


Ahí empecé. Luego de convertirme en seguidor de 24xSegundo y que el editor renunciara alegando querer buscar nuevos horizontes y demás basura me quedé sin revista de cine. CinePremiere, Cinemanía: ni pensarlo. Por ahí aparecieron un par de revistas más y nomás no. Un buen día me encuentro en Sanborns  con la revista TOMA. Como una especie de subrevista o agregado o lo que sea de la conocida revista de teatro Paso de Gato, aparece esta nueva revista mexicana de cine que al parecer se centra más bien en el cine nacional y el latinoamericano. Nada de Hollywood ni añadidos. Así que me la compro esperando que sea algo que esté a mi alcance. Efectivamente no es una Cahier du Cinema, una Dirigido Por o una Estudios Cinematográficos. Aunque un conocido estudioso de cine la tachó de insustancial yo me quedo con ella y la disfruto. También es cierto que de repente extraño algún comentario sobre ciertas producciones gringas. Como sea, quiero comentar un artículo del número 8 de la revista que no he logrado sacar de mi cabeza.

TOMA No. 8, Alberto Chimal, “Edgar Allan Poe en la sala oscura”, página 32. El artículo empieza hablando un poco de la estética de la obra de Poe, haciendo especial énfasis en que al escritor jamás se le habría ocurrido entregarse a recetas prefabricadas para lograr cuentos que sí se vendan. Todo lo contrario. Sin embargo, ésta no parece ser la manera en que se adapta al cine a Poe. Al menos no en general.

Alberto Chimal señala dos aspectos que han sido constantes en muchas adaptaciones de Poe a la pantalla grande: la leyenda negra de Poe, en la que el escritor saca sus historias de su locura real, y agregar violencia o elementos de terror a los textos originales. Ejemplos de lo anterior son la adaptación de El gato negro (The Black Cat, Estados Unidos-Canadá, 2007) del director Stuart Gordon, donde el mismo Allan Poe es el protagonista de la historia y la adaptación de Los crímenes de la calle Morgue (Murders in the Rue Morgue, Estados Unidos, 1932)  de Robert Florey, donde se agrega a la historia original a un científico que inyecta sangre de gorilas a adolescentes. De estas tendencias al adaptar a Poe, el autor concluye que si a un realizador no le resultan suficientes los textos mismos es porque "busca en ellos algo que no está ahí".

Por otro lado, Chimal menciona algunas adaptaciones que han logrado crear nuevas lecturas de la obra de Poe. Echando mano del lenguaje cinematográfico, algunos directores han sabido recrear atmósferas más o menos equivalentes a aquellas que Allan Poe propone en sus textos. Asimismo, a partir de una lectura inteligente de la obra de Poe, algunos directores han logrado mezclar textos y obtener nuevas versiones que a su vez han enriquecido al cine mismo. El autor del artículo destaca las adaptaciones de Roger Corman (The Masque of the Red Death, Reino Unido, 1964 y Tomb of Ligeia, Reino Unido, 1965) y de Jan Svankmajer (Sílení, República Checa-Eslovaquia-Japón, 2005 y Kyvadlo, jáma a nadeje, Checoslovaquia, 1983).
Bastante interesante el artículo. Ahora hay que intentar encontrar estas películas que según Alberto Chimal son verdaderamente notables. Labor difícil, creo yo. Se queda de tarea.

Zapata

Un breve comentario. Hace algunas semanas terminé la lectura de la novela histórica Zapata de Pedro Ángel Palou. No me gustó. Simplemente nunca me atrapó y eso que la empecé a leer estando aún en La primavera y muy sensible respecto a aquella ciudad porque estaba a punto de dejarla. Y aunque el corazón me daba un brinco cada vez que leía Cuernavaca, Tepoztlán, Yautepec o Cuautla, la novela nomás no me gustó. Ni hablar. Al menos me enteré un poco más de la historia de este notable personaje.

martes, 13 de julio de 2010

Eduardo Galeano: El reino mágico del futbol

Se acabó el mundial. Hasta hace algunos años ésto no me habría importado demasiado, pero ahora confieso que tuve algunas sensaciones que se acercaban a eso que se siente cuando uno sabe que algo entrañable terminó. Y en esas ando: recordando los goles, buscando en los periódicos cómo celebraron los campeones o escribiéndole a los españoles que conozco para felicitarlos. Y en una de esas me encuentro con el artículo de Eduardo Galeano publicado hoy en La Jornada titulado "El reino mágico del futbol". Fantástico. Lo dejo aquí para leerlo y releerlo cuando sea necesario.

domingo, 4 de julio de 2010

Avanzar a semifinales manchados de vergüenza

Por el avance a semifinales: Uruguay – Ghana. Acá en La frontera hemos dejado de tener canales gringos en la televisión pública (a menos que compres el aparato necesario o tengas una televisión de plasma) por lo que sólo pude oir la tanda de penales por radio. Y así, avanza Uruguay. Unas horas después me entero por mi hermana que Ghana pudo haber ganado el partido de no haber fallado un último penal. Eso me dolió un poco. Un rato más tarde me entero del motivo del mentado penal.

Lamentable...

Después de jugar todos los juegos anteriores con pasión, con furia, con honestidad deportiva, Luis Suarez, delantero uruguayo, impide que, hacia el final del partido, Ghana haga el gol de la diferencia y avance a semifinales. ¿Y qué hay de lamentable en eso? Bueno, sólo se creyó portero por unos instantes y metió las manos deliberadamente en la línea de la portería cuando un remate de cabeza de un ghanés iba hacia adentro. Con eso, de una manera que me parece muy poco profesional, logró evitar que Uruguay quedara eliminado del mundial. Naturalmente se va expulsado del juego. Desafortunadamente, el penal correspondiente no se realiza con éxito... Y viene algo que me parece más lamentable aún: Antes de entrar a los vestidores, el delantero uruguayo alcanza a ver cómo el ghanés falla el penal y lo celebra. ¡Cínico, incluso lo celebra!

Su pase a semifinales va manchado de vergüenza.

Mis mejores deseos para el equipo de Uruguay: Ojalá que Holanda los golée. 

Por lo demás, he estado disfrutando con ganas este mundial (un saludo a mis compitas de La primavera). Desde la última Eurocopa me inclino por España. Aunque la cosa contra Alemania se ve difícil... Ya veremos.