miércoles, 20 de julio de 2011

El espíritu de la colmena (3)

Los siguientes párrafos salieron de un estudio sobre la película titulado The Spirit of the Beehive. Tristemente no tomé la precaución de anotar el nombre de la autora (era una mujer, de eso sí me acuerdo) así que queda pendiente.

Perspectiva histórica de El espíritu de la colmena

España en 1940.

En 1940 España era un país en ruinas. Durante los primeros años del franquismo la población estuvo fuertemente reprimida. No había libertad de expresión y estar contra el régimen era fuertemente penado. En estos años miles de personas fueron asesinadas y aquellos que lograron escapar estuvieron obligados a vivir en el exilio mientras que los opositores al régimen que permanecieron tuvieron que vivir escondidos en zonas remotas del país. Es en este aislamiento en el que vive la familia de El espíritu de la colmena.

La España de El espíritu de la colmena

Isabel: En el cine todo es mentira.

La censura durante el franquismo estaba en manos de personal militar o sacerdotes, quienes solían considerar (entre otros aspectos) el guión y los puntos de distribución de las películas. Temas como el divorcio, el aborto, el suicidio o las opiniones no favorables al régimen eran fuertemente censuradas. Los directores españoles desarrollaron entonces estrategias para evitar la censura como el uso de episodios muy largos o de una narración llena de saltos en el tiempo o en el espacio. Ahora bien, este tipo de cine no podía ser de consumación masiva dado su caracter metafórico o simbólico.

Sin embargo, no fue para evitar la censura que Victor Erice escribió el guion de esta manera. El director estaba en búsqueda de un cine en el que pudiera comunicar algo a un nivel emocional sin utilizar un discurso demasiado rígido o directo.

Hay una escena en la que Isabel le susurra a Ana: En el cine todo es mentira. ¿Erice estaba jugando con los censores sugiriéndoles que no valía la pena censurar la película? Después de todo, lo que se cuenta ahí sólo es ficción...

domingo, 17 de julio de 2011

El espíritu de la colmena (2)

Breve historia sobre las películas de la guerra civil española

La guerra civil española ha dado lugar a una importante producción cinematográfica que ha ido evolucionando en muchos aspectos. Desde el periodo de la guerra misma hasta estos últimos años, el cine ha sido utilizado para presentar diversas interpretaciones del suceso, para contar historias del vencedor y del vencido, y en general, para dar un testimonio de la guerra y sus consecuencias. Los siguientes párrafos son un breve resumen de la introducción al libro Cine y guerra civil española. Del mito a la memoria, de Vicente Sánchez-Biosca, en el que se hace un recuento y un análisis bastante detallado de las producciones cinematográficas relacionadas con la guerra civil española.  

Tres años después de la guerra.

Hubo dos películas que marcaron el cine tres años después de la guerra: Raza (José Luis Sáenz Heredia, 1941) y Rojo y negro (Carlos Arévalo, 1942).


La película Raza está basada en un texto de Franco (que firmó con un seudónimo) y habla del ideal del perfecto español desde el punto de vista franquista: un hombre valiente dispuesto a cualquier sacrificio por la patria. Rojo y negro intenta dar al enemigo (los republicanos) un rostro más humano pero que denunciaba sus errores ideológicos. Esta película fue censurada por el régimen franquista.

Los años 50.

Hubo dos cambios importantes. De entrada, la guerra civil es vista como una consecuencia de la lucha contra el comunismo. Ejemplos de esta interpretación se ven en las películas Balarrasa (Nieves Conde, 1950) o Murió hace quince años (Rafael Gil, 1954). Por otro lado, empiezan a aparecer películas donde los republicanos son mostrados como personas honestas o como poseedores de altos valores morales y humanos. Ejemplos de este periodo son Rostro al mar (Serrano de Osma, 1951) y Vida en sombras (Llobet-Gracia, 1948). 

Los años 60.

En estos años empiezan a aparecer confrontaciones de la memoria entre los dos protagonistas de la guerra. Por un lado, peliculas como Mourir à Madrid (Rossif, Francia, 1962) participa en el debate sobre el fascismo en España. Por otro lado, la pelicula Franco ese hombre (Saenz de Heredia, 1964) habla de Franco como el hombre que logro restablecer la paz en España. Ahora bien, durante los años sesenta otros directores evocaron la memoria de la guerra civil de una manera más oscura o sombría. Carlos Saura en La caza (1965) muestra la decadencia de los vencedores.


Jaime Camino con España otra vez / Spain again (1968) cuenta la historia de un ex-brigadista internacional que regresa a España a reflexionar sobre sus memorias. Se puede situar también en este periodo la película de Alain Resnais La guerre est finie (Francia, 1966) o En el balcón vacío (Jomi García Ascot, 1961).

1970-2000

Con El espíritu de la colmena (1973) Victor Erice inaugura una nueva manera de tratar la guerra en el cine. Se busca hablar de la experiencia de los niños o de personajes que estuvieron lejos del campo de batalla. En este periodo se deja de lado la guerra misma para darle más importancia a la experiencia. No se trata de ofrecer un discurso sobre la guerra sino un testimonio.


Se pueden citar algunos ejemplos: Las largas vacaciones del '36 (Jaime Camino, 1976), Las bicicletas son para el verano (Jaime Chavarri, 1984), La lengua de las mariposas (Jose Luis Cuerda, 2000).

viernes, 15 de julio de 2011

El espíritu de la colmena (1)

Todo este asunto de la peli de los jueves tiene su origen en un cine-club al que me apunté hace tiempo. La cinemateca de Tu Lus empezó un ciclo que llamaron Le Film du Jeudi en el que proyectarían pelis clásicas ciertos jueves a lo largo del año. Luego convocaron a estudiantes a ser parte de un cine-club en el que se comentarían las pelis antes de la función. Yo escogí El espíritu de la colmena y me tocó presentarla (junto con un francesillo que esencialmente se apropió de la presentación) hacia finales de abril. Y nomás para el registro, dejo aquí un resumen (en varias partes) de mi exposición.

Sinopsis

Hacia 1940, en un pueblo de la meseta española, un par de niñas, Ana e Isabel, acuden a la proyección de la película Frankenstein. Ana queda conmocionada por la historia del monstruo e Isabel, jugando con la inocencia de su pequeña hermana, le dice que puede encontrar al espíritu del monstruo en cierta casa abandonada.

Ana

Después de visitar el lugar varias veces, un buen día Ana se encuentra con un hombre herido en el que materializa la fantasía del espíritu. A la mañana siguiente, la niña vuelve al lugar y, para su sorpresa, sólo encuentra algunas manchas de sangre fresca. Abatida, Ana huye hasta extraviarse y caer en un estado alucinatorio en el que se imagina a ella misma como protagonista de aquella película que tanto efecto le produjo. Aunque su familia la encuentra, el final podría sugerir que Ana permanecerá en ese estado de enajenación mental irremediablemente.

jueves, 14 de julio de 2011

Le Film du Jeudi: El Espíritu de la Colmena


El Espíritu de la Colmena
(Dir. Victor Erice, España, 1973)

domingo, 3 de julio de 2011

Un tren nos llevó a París

Debí escribir esto hace algunos meses pero por esto o aquello nomás no lo hice. Por aquí empiezan las vacaciones así que me permito unos días para relajarme y, de paso, escribir un poco.

28 de diciembre 2010 - 2 de enero 2011

La Basílica del Sagrado Corazón

¡Ah, maravillosa ciudad! Aunque esencialmente hicimos lo que todos los turistas pedorros van a hacer a París, igual nos la pasamos de lo lindo (puedo decir a nuestro favor que no subimos a la torre Eiffel, la vimos, nos tomamos fotos y, ¡listo!).

La torresota

Visitamos los museos que hay que visitar, los cementerios que hay que visitar,  las iglesias que hay que visitar, los palacios que hay que visitar y los monumentos que hay que visitar.

El Louvre

Las últimas horas del 2010 anduvimos caminando y bebiendo por los Campos Eliseos junto con otros tantos miles de turistas. Nos dieron las 12 frente a la torresota y en ese momento salió disparado el corcho de nuestra imitación de champagne. Pedimos nuestros deseos, besos, abrazos y a seguir bebiendo. Anduvimos unas horas más por el rumbo hasta que se acabaron nuestras bebidas. Todavía nos perdimos un rato tratando de encontrar nuestro camino a casa pero finalmente logramos llegar sanos y salvos. 

¡Se acaba el 2010!

Una compita que vivió un par de años en París me mandó una lista de lugares no tan turísticos que había que visitar. Desafortunadamente vi su correo demasiado tarde y no pudimos seguir sus recomendaciones. Así que nos prometimos volver de vez en cuando para ir recorriendo poco a poco el resto de la encantadora ciudad.

Fuente en el palacio de Versalles

Los recovecos de París aún esperan..

A beer at McDonald's

Vincent: And in Paris, you can buy a beer at McDonald's.

Pulp Fiction, Quentin Tarantino.


En realidad esto sucedió en Tu Lus pero para el caso es lo mismo. ¡Ah, mis adoradas cervezas!

viernes, 1 de julio de 2011

Les Exploits d'un jeune don Juan


Hace unos meses terminé la lectura de Les Exploits d'un jeune don Juan de Guillaume Apollinaire (algo así como Las hazañas de un joven don Juan) del tipo en cuestión. Pura pornografía. ¡Uff, qué maravilla! La historia gira alrededor de un joven que va descubriendo gradualmente su sexualidad y en el proceso naturalmente se masturba, le pone al chaka-chaka (esta expresión chaka-chaka la aprendí en un congreso de matemáticas, un tipo estaba hablando de la sucesión de Fibonacci y del experimento de los conejitos y por ahí salió) con las sirvientas, sus tías, sus hermanas (sí, así de atrevido) y con todo lo que traiga falda. Si es buena o mala literatura, al final es lo de menos, esta simpática novela me enseñó una cantidad bastante considerable de obscenidades en francés. Hago un recuento (soy demasiado decente como para atreverme a intentar traducir lo que sigue):

Palabras relacionadas con el órgano reproductor femenino:

ventre
motte grasse
poils
fente
lèvres
con
trou

Palabras relacionadas con el órgano reproductor masculino:

couilles
gland
quéquette
vit
pine
saucisse

Palabras relacionadas con todo lo demás:

cul
fesses
entrecuisse
chair
pisse
sueur
troufignons
tétons
bander
polluer

Y bueno, la lista sigue. Parece que el autor en cuestión también hace poesía de alta factura. En lo que a mí respecta, la poesía no es de mis lecturas preferidas, simplemente no la entiendo. Sin embargo, encantado seguiré asistiendo a sus descriptivos y fogosos relatos pornográficos. Por supuesto, todo esto tiene una finalidad estrictamente académica: seguir explorando la cultura francesa y nada más.